lunes, 5 de mayo de 2008

Torres, Pizarro, Ducasse

Tres golazos del fin de semana; me gusta como Torres esconde el balón, como Pizarro busca el sitio y como le pega Ducasse.

Torres.


Pizarro.


Ducasse.

Camino del pasillo V (Deco)

Ahí está, el Real Madrid campeón, con el juego bonito prometido por Schuster en busca y captura, con un Raúl redivivo, los 30 kilos de Pepe, las lesiones de Robben, el auge-caída-y-resurrección de Sneijder, sin Van Nistelrooy en el tramo final de la temporada, un Robinho erigido en crack y con un Guti más asistente que nunca. Y el Barça mirando. Tras el paréntesis de la esperanza que supuso la Champions retomo los posts 'camino del pasillo', es el turno de Deco.

El portugués merece un post para él solo. Deco era el verdadero líder de este equipo sin necesidad de llevar un brazalete. En los partidos que jugaba en plenitud física el equipo juntaba líneas, presionaba como un bloque muy arriba y él era el encargado de hacer de todo un poco. Distribuía el balón, iniciaba contraataques, llegaba a la frontal para disparar, cortaba los ataques rivales con contundencia y se metía en todas las trifulcas que se producían en el partido. De paso, si hacía falta ganarle un balón aéreo a un tal Maldini en Champions, se le ganaba (esto lo ha visto servidor con sus propios ojos en directo). La virtud de Deco es que ocultaba todos los defectos defensivos de Iniesta y Xavi, y hacía mejores las condiciones ofensivas de Márquez, Edmílson o Van Bommel en el mediocentro. Todo esto le valió un contrato al nivel de los cracks mediáticos del Barça y el reconocimiento de toda la afición -incluso ayer unos pocos corearon su nombre al ser cambiado-. Pero el que era el centrocampista más completo de Europa desapareció a mediados de la temporada pasada.

Lesiones físicas, la apatía general, la falta de motivación después de haberlo ganado todo en clubes y haber conseguido los mejores resultados de la historia de la selección portuguesa... Todo eso puede haber sido motivo para que no se haya vuelto a ver al centrocampista omnipresente y dominante de la etapa del doblete. Incluso uno de sus rasgos más característicos, la implicación durante los partidos, ha desaparecido. Deco lleva año y medio demabulando por el campo para cubrir el expediente. Ni quiere ni puede. Apenas se ha visto una sombra del mejor Deco en la eliminatoria ante el Manchester United, en la que el equipo dio la cara mientras le duró el fuelle -apenas 30 minutos en cada partido-. Otro jugador con el que reunirse, preguntarle qué piensa hacer, y dependiendo de la respuesta colgarle el cartel de transferible. Ya no se trata de sacar dinero por él, se trata de ahorrarse la ficha y no contaminar el vestuario.

domingo, 4 de mayo de 2008

Kaká, Cruz, Materazzi

Centro fantástico de Kaká, cambia de ritmo y la pone con el interior con salto incluido para evitar la entrada de Materazzi; Inzaghi a lo suyo, meterla.


Cruz, gol de falta que le debe una parte al amago de Chivu; más estrategia que colocación (Kalac también ayuda).


Imagen curiosa, Materazzi detrás de tres policías en el descanso; si no hubiera audio cualquiera diría que ha hecho una entrada de las suyas y se lo llevan escoltado.

sábado, 3 de mayo de 2008

Uno de tres

Al United le quedaban tres partidos para una temporada triunfal. El primero lo ha superado con la gorra este mediodía ante el West Ham. A los 25 minutos ya ganaba 3-0, dos de Cristiano Ronaldo y uno de Tévez; al final 4-1 y toda la presión para el Chelsea el lunes ante el Newcastle.

El gol de Cr7, con su ya clásico regate por detrás que hace resbalar al defensa y lo tira al suelo.


Tévez, chutazo desde fuera del área para demostrar que ha sido el fichaje del año en Manchester.

viernes, 2 de mayo de 2008

Nike y el lenguaje del videojuego

Entre el gol de Scholes y la eliminación del Barça pasó el nuevo anuncio de Nike en una de sus versiones largas. Un spot firmado por Guy Ritchie ('Cerdos y Diamantes', novio de Madonna, que cada uno decida qué tiene más mérito) que te deja clavado al sillón.
Una vez visto y digerido, la conclusión es obvia: la culpa es de la cámara. El mismo anuncio con una cámara y montaje cinematográfico habitual hubiera estado bien, se habría hablado de él y las estrellas Nike tendrían sus segundos de gloria publicitaria. Pero no, la cámara lo cambia todo. El anuncio es puro FPS (First Person Shooter); esa cámara significa que eres tú el que está ahí, te muestra que todo pasa rápido, que es confuso, que nunca tienes una visión completa de lo que ocurre a tu alrededor, que no sabes lo que hay detrás, que el tópico de 'el delantero decide en milésimas de segundo' es verídico y que en el fúbol el balón parece que siempre quiere estar de lejos de uno. La cámara también permite un tratamiento del sonido radicalmente distinto: la camiseta roza, los golpes son secos y contundentes, el balón genera su propia banda sonora y el público es ensordecedor. Los que jueguen a videojuegos FPS pueden traducir lo anterior por enemigos, partidas multijugador en las que no sabes de donde vienen los tiros (literalmente), sonido envolvente y disparos a la cabeza gloriosos.
No hay nada tan inmersivo como un FPS y sorprende que haya tenido que ser una marca comercial la que lo haya aplicado al fútbol, deporte huérfano de una película que lo defina y de un juego que refleje simulación pura y dura. Ambos medios, cine y videojuegos, siempre han optado por imitar la retransmisión televisiva, nunca han llegado a pisar la hierba. No existe 'Un Domingo cualquiera' de fútbol, donde las jugadas se filmaron en multicámara, situando cámaras a pie de campo y en la grada para tratar de cubrir todos los ángulos posibles y reflejar una visión global del juego. Tampoco lo hacen, curiosamente, los videojuegos, medio que puede poner cámaras donde y cuando quiera sin coste adicional [Nota: la serie FIFA, en la versión 2008 y la reciente versión Euro, te deja jugar como un solo jugador con una cámara al hombro que sigue tus movimientos y que se asemeja a la de 'Gears of Wear' por su brusquedad -al esprintar la cámara sube y baja, por ejemplo-]. El fútbol, comparado con otros deportes, nunca ha sido un campo en el que experimentar. Fútbol americano, boxeo, baseball, baloncesto y demás deportes tienen sus películas canónicas, de 'Hoosiers' a 'Toro Salvaje', y sus videojuegos revolucionarios (ya sea por su control o enfoque de la acción), 'Fight Night', 'Skate', 'Virtua Tennis', pero el fútbol no. El fútbol sigue a medio camino entre la épica poco creíble (una chilena de Pelé con una costilla rota ante un equipo nazi mientras Stallone para un penalty blocándolo) y la pseudo simulación en la que se necesitan combinaciones de cuatro botones para hacer algo que en la vida real es totalmente intuitivo. Apenas se salvan 'El milagro de Berna', la escena futbolística de 'La mala educación', las películas oficiales de los Mundiales, la inmediatez de 'Sensible Soccer' y las versiones iniciales del 'Pro Evolution Soccer', por aquellos tiempos 'International Superstar Soccer'; mención aparte merece 'Fiebre en las gradas', películas y libro, por enfocar el fútbol desde la grada y como eje central de una vida y el experimento de juego 'Libero Grande', mal hecho pero con buenas intenciones.
Algún dia habrá que investigar a fondo por qué el deporte más jugado y visto del mundo tiene este déficit audiovisual e interactivo. Mientras, habrá que ir recopilando las diferentes versiones de este spot.