miércoles, 31 de octubre de 2007

El Madrid, Eduardo, Vieri

No tiene mucha explicación, ni lo del Madrid ni lo del Valencia; el primero porque ha arrasado en la primera parte, parecía que jugaban seniors contra infantiles, como en el primero de VNR, en el que Helguera ni colgándose del hombro del holandés puede desestabilizarlo lo mínimo. Hacía mucho que no se veía a un equipo pasar por encima de otro de esta forma -en aparente igualdad de categoría, se entiende, el Arsenal arrasó al Slavia hace siete días-. Lo del Valencia, pues supongo que debe ser estado de shock o similar; hace dos días echan al entrenador, partido con el Madrid en casa, vienen de dos derrotas seguidas, y la noticia del día es el fichaje del nuevo entrenador; no deben ser las mejores condiciones para enfrentarse al Real Madrid. Igual la directiva pensó que sí, nunca se sabe. Mención especial para Robinho, que vuelve a parecerse al Pelé-del-cuarto-de-hora-en-Cádiz.

Dejo el 0-3 del madrid, un gol de Ramos que podría haber firmado el Figo de los mejores tiempos -y me refiero a los dos Figos, el del Barça y el del Madrid-.

También dejo un trallazo de Eduardo Da Silva y un no-gran-gol de Vieri, pero es que tengo debilidad por el tanque italiano.

El gol de Ramos.


Eduardo.


Vieri.

Koeman

Mucho me temo que si el motivo del despido de Quique era el mal juego, con Koeman difícilmente mejorará el panorama. Algunos aquí en Barcelona aún suspiran de alivio al pensar que su fichaje no se concretó y acabó viniendo Rijkaard.
Eso y que Koeman sigue la estela de Juande, la del entrenador tránsfuga.

martes, 30 de octubre de 2007

Brasil, Mundial 2014

Si Brasil ya tiene presión en los mundiales, no me gustaría ser jugador brasileño en el 2014, puede ser más insoportable de lo habitual.

La Parabólica

No ha sido un gran fin de semana en cuanto a goles para el recuerdo, pero sólo el comentario final de Azkargorta sobre los tiros de larga distancia en altura ya vale por todo el vídeo.

lunes, 29 de octubre de 2007

Sobre Quique

Quique nunca ha sido santo de mi devoción; siempre ha tenido un discurso en la sala de prensa -fútbol ofensivo y vistoso- y otro en el campo -doble pivote defensivo y contraataque-. Al menos al principio.

Entiendo que el Valencia se acostumbró a ganar con Benítez y que sin tener peor plantilla que aquellas, la imagen del equipo se ha convertido en sinónimo de aburrimiento, fútbol plano y falta de recursos. Que clasificarse para la Champions ya es rutina y no mérito. Tampoco ayuda que en Mestalla sean bastante exquisitos con el fútbol y la afición no deja pasar una -como olvidar al Valencia de Hiddink-. Que el año pasado estaban las lesiones y Carboni. Que no ha habido ningún fichaje que sustituya a Aimar, alguien imprevisible y medianamente genial que mueva un equipo mecánico y ordenado. Eso y la eterna lesión de Vicente, el verdadero crack de este equipo, por encima de Villa y Silva.

Nada de esto ha ayudado a Quique, pero él tampoco ha querido adaptarse a un público que pedía cierta alegría en el juego. Supongo que más que la derrota de ayer, lo que colmó la paciencia fue el partido de Noruega, con Marchena y Albelda en el doble pivote, como si se enfrentaran a un equipo alemán de los 70.