Creer en una idea y llevarla hasta al final, no marcar y seguir creyendo, aguantar las embestidas y, después de la enésima oleada, tener la sangre fría de picar un balón cuando el Allianz Arena ruge, el portero rival se te echa encima con todo y el tiempo se acaba.
No fue un jueves cualquiera
Hace 1 día