No es que tuviera que demostrar nada con sus 20 años y la temporada que estaba haciendo, pero siempre va bien acallar el run run ese en que se tilda a un equipo de jugar bonito y perder, de deshincharse ante los grandes, de no aguantar la presión en los momentos clave, de no tener experiencia o de ser un jugador que no se crece en los partidos decisivos y blablabla.
Pues bien, Fabregas ha sentenciado al último gran dominador de la Champions en San Siro. Una línea más en el curriculum.
El gol, narración en directo.
Tres tomas más del gol.
El larguero de la primera parte.
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