Recién vuelto de viaje.
Trallazo de Fran Mérida y Wenger que sigue usando la Carling para foguear a los young guns de cada año (y de paso ventilarse al Liverpool).
Emiliano Insúa de voleón después de jugada made in England, pase largo, se baja con la cabeza y el que viene de cara la revienta; sutilezas a Benítez...
No es el gol de la jornada ni mucho menos, pero a Deco, a pesar de los dos años de trote cochinero que se pegó por estos lares, lo tengo por uno de los mejores centrocampistas europeos de los últimos años; ayer marcó.
El tema Madrid; supongo que a estas alturas ya se debe haber dicho todo. Yo creo que en el Bernabeu lo remontan y lo visten de heroicidad, espíritus varios y miedos escénicos diversos. La que le espera al Alcorcón hasta el partido de vuelta no se la deseo a nadie, porque la prensa ahora se ensaña con el Madrid (pero es cuestión de tiempo y algún resultado decente) para que empiece a tirar del carro con slogans y proclamas. De momento, me quedo con este artículo de Enric González sobre el partido que concluye así: "El Alcorcón-Real Madrid fue el mejor programa educativo de la temporada. Por desgracia, se emitió fuera del horario infantil."
Sobre el Barça; sin sobresaltos, Pedro sigue sin irse de nadie pero marcando en todas las competiciones, así que no hay nada que decir, supongo. Bojan sigue en lo suyo, que es un 'casi' constante, casi controla, casi marca, casi se va del defensa... pero el equipo no va mal y va superando obstáculos agarrado al ideario oficial, que vistos los tiempos que corren ya es mucho. Tanto es así que no se ha vuelto a hablar de espionajes y elecciones, cosa casi milagrosa.
[Siguen pendientes los cambios de look y funcionamiento, estamos en ello]
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jueves, 29 de octubre de 2009
lunes, 19 de octubre de 2009
Valdés, Casillas y Enric
"Debe de ser fatal sufrir la oscuridad de la medianía sin tener carácter de mediano y trabajando además en un lugar tan visible como la portería. Algo así le ocurre a Víctor Valdés. Hay pocos guardametas tan precisos en la salida y tan adecuados para el fútbol moderno. Para su mal, Valdés ha coincidido en el tiempo con Casillas, un tipo de agilidad sobrehumana y facilidad para los milagros. Es posible que Valdés nunca llegue a debutar con la selección española. Y, sin embargo, entre un portero que atrae sus defensas hacia el área, como Casillas, y uno que los empuja hacia delante, como Valdés, habría mucho que discutir."
Lo escribe hoy Enric González en El País, quien de paso se ¿despide? así: "En fin, este cronista lleva unos cuantos años, seis o siete, escribiendo regularmente en las páginas de Deportes. Pese a ello, han seguido siendo, en general, las páginas mejor escritas del periódico. Ha sido un honor firmar junto a los mejores profesionales del género, pero no conviene abusar. El cronista se toma una pausa, más o menos larga. Gracias por la paciencia. Hasta luego."
Lo escribe hoy Enric González en El País, quien de paso se ¿despide? así: "En fin, este cronista lleva unos cuantos años, seis o siete, escribiendo regularmente en las páginas de Deportes. Pese a ello, han seguido siendo, en general, las páginas mejor escritas del periódico. Ha sido un honor firmar junto a los mejores profesionales del género, pero no conviene abusar. El cronista se toma una pausa, más o menos larga. Gracias por la paciencia. Hasta luego."
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Enric González
lunes, 5 de octubre de 2009
Enric sobre Mourinho
Conclusión del artículo de Enric González sobre Mourinho.
"Ahora creo que a Mourinho le falta algo esencial. Mi teoría es que lo sabe todo sobre el fútbol, pero no sabe que es un juego. Y, por tanto, no sabe disfrutarlo."
Yo lo hubiera resumido diciendo que ha sido siempre un rancio y que tiene más de personaje creado por él mismo que otra cosa, por suerte, él lo explica mucho mejor y lo compara con los grandes técnicos de la historia.
"Ahora creo que a Mourinho le falta algo esencial. Mi teoría es que lo sabe todo sobre el fútbol, pero no sabe que es un juego. Y, por tanto, no sabe disfrutarlo."
Yo lo hubiera resumido diciendo que ha sido siempre un rancio y que tiene más de personaje creado por él mismo que otra cosa, por suerte, él lo explica mucho mejor y lo compara con los grandes técnicos de la historia.
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Mourinho
viernes, 14 de agosto de 2009
Fútbol y TV
Dejo para más adelante la rajada sobre comentaristas patrios y destaco este párrafo de Enric González que resume el embrollo fútbol-tv-interés general con motivo de la aprobación de la TDT de pago. El artículo entero aquí.
"El fútbol es una cuestión de "interés general" en España, según una ley de 1997 pergeñada por Álvarez Cascos y firmada por Aznar. Esa ley establece la emisión gratuita de un partido en cada jornada de Liga. No parece nada claro que, en este contexto legal, Digital + (del grupo editor de este periódico) haya conseguido hacer rentable el fútbol de pago que hasta ahora tenía en exclusiva: la competencia, hace 12 años, de Vía Digital, una plataforma impulsada por Telefónica (gestionada por personas próximas a Aznar), disparó al alza el precio de los derechos. En estos momentos, PRISA y Mediapro comparten el fútbol y compiten entre sí, lo que ha acarreado una sensible reducción de los precios para el consumidor. No es una mala noticia. Habría que suponer que a partir de ahora, con un partido en abierto y dos plataformas en competencia, el negocio del fútbol no va a ser ruinoso y no va a acabar costando dinero al contribuyente. Evidentemente, son legítimas las dudas."
pd: la definición de pergeñar según la RAE dice así: " tr. coloq. Disponer o ejecutar algo con más o menos habilidad."
"El fútbol es una cuestión de "interés general" en España, según una ley de 1997 pergeñada por Álvarez Cascos y firmada por Aznar. Esa ley establece la emisión gratuita de un partido en cada jornada de Liga. No parece nada claro que, en este contexto legal, Digital + (del grupo editor de este periódico) haya conseguido hacer rentable el fútbol de pago que hasta ahora tenía en exclusiva: la competencia, hace 12 años, de Vía Digital, una plataforma impulsada por Telefónica (gestionada por personas próximas a Aznar), disparó al alza el precio de los derechos. En estos momentos, PRISA y Mediapro comparten el fútbol y compiten entre sí, lo que ha acarreado una sensible reducción de los precios para el consumidor. No es una mala noticia. Habría que suponer que a partir de ahora, con un partido en abierto y dos plataformas en competencia, el negocio del fútbol no va a ser ruinoso y no va a acabar costando dinero al contribuyente. Evidentemente, son legítimas las dudas."
pd: la definición de pergeñar según la RAE dice así: " tr. coloq. Disponer o ejecutar algo con más o menos habilidad."
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Enric González
lunes, 18 de mayo de 2009
El País de los lunes
No es sólo que escriba Enric González, hoy también Vila-Matas, uno de esos autores que me gustan aunque a veces tengo la sensación de que sus libros ocultan algo que no logro descifrar.
Enric González: "Podría haberlo dicho el técnico del Athletic, Joaquín Caparrós, antes del partido contra el Barça. Podría decirse mucho en el fútbol. Pero sólo lo decía Nereo Rocco y lo hacía siempre que alguien, en vísperas de un encuentro, soltaba la famosa frase: "Que gane el mejor". "¿Que gane el mejor? Esperemos que no", respondía El Parón, El patrón en lengua triestina, burlándose de su propia fama."
Vila-Matas: "La culpa la han tenido, en dos tiempos distintos, Cruyff y Guardiola. Ellos osaron fulminar gran parte del pesimismo histórico del culé y han terminado por lograr que las nuevas generaciones sean optimistas y valoren el éxito mucho más que aquella mitificada y elegante idea del fracaso, tan adorado por generaciones anteriores de culés juiciosos. Uno de aquellos maravillosos barcelonistas juiciosos me escribió para decirme que sigue siendo un culé prehistórico y que lo pasa muy mal con tanta felicidad: "¿No te parece que es el preludio de un desastre de dimensiones inimaginables?".
Enric González: "Podría haberlo dicho el técnico del Athletic, Joaquín Caparrós, antes del partido contra el Barça. Podría decirse mucho en el fútbol. Pero sólo lo decía Nereo Rocco y lo hacía siempre que alguien, en vísperas de un encuentro, soltaba la famosa frase: "Que gane el mejor". "¿Que gane el mejor? Esperemos que no", respondía El Parón, El patrón en lengua triestina, burlándose de su propia fama."
Vila-Matas: "La culpa la han tenido, en dos tiempos distintos, Cruyff y Guardiola. Ellos osaron fulminar gran parte del pesimismo histórico del culé y han terminado por lograr que las nuevas generaciones sean optimistas y valoren el éxito mucho más que aquella mitificada y elegante idea del fracaso, tan adorado por generaciones anteriores de culés juiciosos. Uno de aquellos maravillosos barcelonistas juiciosos me escribió para decirme que sigue siendo un culé prehistórico y que lo pasa muy mal con tanta felicidad: "¿No te parece que es el preludio de un desastre de dimensiones inimaginables?".
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lunes, 4 de mayo de 2009
La tragedia de Superga
Hoy hace 60 años del accidente que acabó con el Torino. Un artículo de Enric González y una entrevista a Mazzola, ambos en El País, se encargan de recordar aquél equipo.
Enric González, El día que cambió la historia.
"El 4 de mayo de 1949, hace hoy 60 años, cambió la historia del fútbol. No hablamos sólo del calcio, que se hundió en su noche más negra, sino de cualquier fútbol imaginable: ese 4 de mayo, a las 17.03, terminó un relato y comenzó otro. Si el trimotor Fiat que transportaba al mejor equipo del planeta, el Gran Torino, no se hubiera estrellado contra los cimientos de la basílica de Superga, a apenas 20 kilómetros de casa, es muy probable que no hubieran existido ni el maracanazo del Mundial de 1950 ni la posterior hegemonía brasileña. Tal vez Italia habría sido la primera selección tricampeona, con tres títulos consecutivos. Tal vez el Juventus de Turín sería hoy una institución menor, peleando en las divisiones inferiores. Tal vez desconociéramos la palabra catenaccio y el calcio simbolizara el fútbol ofensivo. Tal vez."
La entrevista, "Mi padre jugaba como Di Stéfano".
P. ¿Qué supuso aquel equipo en aquella Italia de la posguerra?
R. Eran hombres que, junto al ciclista Fausto Coppi, daban esperanza a mucha gente sin trabajo. Fue un equipo que quedó grabado en la cabeza de todos los italianos de la época. Todavía, cuando viajo a Brasil, los brasileños, tan orgullosos de su fútbol, me dicen que sólo Il Grande Torino llegó a jugar tan bien como ellos.
P. ¿Qué tenía de especial el estadio, el Filadelfia, para estar 93 partidos sin perder, desde 1943 hasta la tragedia, en 1949?
R. Fue un estadio de 30.000 espectadores en el centro de Turín. Los viejos jugadores me contaban que mi padre, cuando iban perdiendo, se remangaba la camisa y decía a sus compañeros: "Vamos". Y esa fuerza les servía para remontar. Me contaron un partido contra el Roma, con 0-1 en la primera parte, que terminó 7-1 después de que el capitán se subiera las mangas.
Enric González, El día que cambió la historia.
"El 4 de mayo de 1949, hace hoy 60 años, cambió la historia del fútbol. No hablamos sólo del calcio, que se hundió en su noche más negra, sino de cualquier fútbol imaginable: ese 4 de mayo, a las 17.03, terminó un relato y comenzó otro. Si el trimotor Fiat que transportaba al mejor equipo del planeta, el Gran Torino, no se hubiera estrellado contra los cimientos de la basílica de Superga, a apenas 20 kilómetros de casa, es muy probable que no hubieran existido ni el maracanazo del Mundial de 1950 ni la posterior hegemonía brasileña. Tal vez Italia habría sido la primera selección tricampeona, con tres títulos consecutivos. Tal vez el Juventus de Turín sería hoy una institución menor, peleando en las divisiones inferiores. Tal vez desconociéramos la palabra catenaccio y el calcio simbolizara el fútbol ofensivo. Tal vez."
La entrevista, "Mi padre jugaba como Di Stéfano".
P. ¿Qué supuso aquel equipo en aquella Italia de la posguerra?
R. Eran hombres que, junto al ciclista Fausto Coppi, daban esperanza a mucha gente sin trabajo. Fue un equipo que quedó grabado en la cabeza de todos los italianos de la época. Todavía, cuando viajo a Brasil, los brasileños, tan orgullosos de su fútbol, me dicen que sólo Il Grande Torino llegó a jugar tan bien como ellos.
P. ¿Qué tenía de especial el estadio, el Filadelfia, para estar 93 partidos sin perder, desde 1943 hasta la tragedia, en 1949?
R. Fue un estadio de 30.000 espectadores en el centro de Turín. Los viejos jugadores me contaban que mi padre, cuando iban perdiendo, se remangaba la camisa y decía a sus compañeros: "Vamos". Y esa fuerza les servía para remontar. Me contaron un partido contra el Roma, con 0-1 en la primera parte, que terminó 7-1 después de que el capitán se subiera las mangas.
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El País,
Enric González
lunes, 13 de abril de 2009
Dos artículos
Los dos de el País.
Enric González escribe de Adriano, "[...] Adriano ha ido hundiéndose en esa esquizofrenia: ídolo de oro en Europa, pandillero salvaje en América. El chico dejó la favela, pero la favela no dejó al chico.
Entrevista a Francis Cagigao, ojeador del Arsenal para el sur de Europa.
R. [...] (Wenger) Sabía que (Cesc) no estaba preparado, pero que el día de mañana le daría rendimiento.
P. ¿Por qué lo hace?
R. Porque tiene un sentimiento muy puro del fútbol. Muchos dirán que no hemos ganado nada en los últimos años, pero hay que mirar lo que hemos gastado, lo saneado que está el club y las posibilidades de futuro.
P. ¿Puede Wenger hacer lo mismo en otro club?
R. Por supuesto. Otra cosa es si las directivas de otros clubes, con culturas distintas, le dejarían. Wenger lleva 13 años en el club. Alex Ferguson, 22 en el Manchester United, como antes Guy Roux en Francia. Acaban siendo instituciones. En los tiempos que corren, con la impaciencia que hay en la vida, es imposible que vuelva a pasar. Ahora se quiere ganar sin tener una base. Ferguson estuvo cuatro años sin ganar un título.
P. ¿Lo primero que le llama la atención de un jugador?
R. Su inteligencia. Hay un hilo muy fino entre la inteligencia y la intuición. Te puede llevar al engaño. Inteligencia es estar un paso por delante de cada jugada, saber lo que hay alrededor y en qué momento del partido estás. La intuición es lo que te hace improvisar o actuar con acierto sin pensar previamente. Lo ideal es mucha inteligencia y algo de intuición. Es muy agradable ver a uno que no es ni el más rápido, ni el más técnico ni el más potente, pero que está siendo el mejor. Zidane era tan inteligente y tan intuitivo que era el más efectivo.
Enric González escribe de Adriano, "[...] Adriano ha ido hundiéndose en esa esquizofrenia: ídolo de oro en Europa, pandillero salvaje en América. El chico dejó la favela, pero la favela no dejó al chico.
Entrevista a Francis Cagigao, ojeador del Arsenal para el sur de Europa.
R. [...] (Wenger) Sabía que (Cesc) no estaba preparado, pero que el día de mañana le daría rendimiento.
P. ¿Por qué lo hace?
R. Porque tiene un sentimiento muy puro del fútbol. Muchos dirán que no hemos ganado nada en los últimos años, pero hay que mirar lo que hemos gastado, lo saneado que está el club y las posibilidades de futuro.
P. ¿Puede Wenger hacer lo mismo en otro club?
R. Por supuesto. Otra cosa es si las directivas de otros clubes, con culturas distintas, le dejarían. Wenger lleva 13 años en el club. Alex Ferguson, 22 en el Manchester United, como antes Guy Roux en Francia. Acaban siendo instituciones. En los tiempos que corren, con la impaciencia que hay en la vida, es imposible que vuelva a pasar. Ahora se quiere ganar sin tener una base. Ferguson estuvo cuatro años sin ganar un título.
P. ¿Lo primero que le llama la atención de un jugador?
R. Su inteligencia. Hay un hilo muy fino entre la inteligencia y la intuición. Te puede llevar al engaño. Inteligencia es estar un paso por delante de cada jugada, saber lo que hay alrededor y en qué momento del partido estás. La intuición es lo que te hace improvisar o actuar con acierto sin pensar previamente. Lo ideal es mucha inteligencia y algo de intuición. Es muy agradable ver a uno que no es ni el más rápido, ni el más técnico ni el más potente, pero que está siendo el mejor. Zidane era tan inteligente y tan intuitivo que era el más efectivo.
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Enric González
lunes, 9 de febrero de 2009
Guardiola y Hugo Sánchez
Artículo de Enric González; como siempre, magistral.
Aquí un extracto.
"¿En qué consiste saber jugar al fútbol? En conocer el juego, simplemente. En conocerlo desde dentro, en dominar (y anticipar) los movimientos colectivos propios y ajenos, en intuir espacios que aún no existen. En comprender el sentido del relato que se desarrolla durante 90 minutos. En resumen, en saber por qué pasa lo que pasa. Hay grandes futbolistas que ignoran todo eso."
Aquí un extracto.
"¿En qué consiste saber jugar al fútbol? En conocer el juego, simplemente. En conocerlo desde dentro, en dominar (y anticipar) los movimientos colectivos propios y ajenos, en intuir espacios que aún no existen. En comprender el sentido del relato que se desarrolla durante 90 minutos. En resumen, en saber por qué pasa lo que pasa. Hay grandes futbolistas que ignoran todo eso."
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Enric González
lunes, 19 de enero de 2009
Enric González y Le Tissier
Que el primero escriba sobre el segundo ya es motivo de gozo, si además el artículo sirve para dejarnos pensando hacia dónde se dirige esto del fútbol, mejor.
Copio y pego el artículo entero.
"El fútbol líquido.
Perdonen. Les prometo que este articulito habla de fútbol. De Matthew Le Tissier, por ejemplo: el genio perezoso que nunca quiso dejar su equipo, el Southampton.
Pero antes habrá que mencionar al filósofo polaco Zygmund Bauman y referirse un momento a su exitosa teoría de la sociedad líquida. Bauman afirma que la vieja sociedad sólida, construida sobre bases estables como la familia, el empleo o las instituciones políticas, se ha desvanecido y que la posmodernidad ha roto todos los anclajes. Nos movemos en un entorno precario y cambiante, en el que antiguos valores como la fidelidad, la duración o la renuncia han perdido su significado. Eso es la sociedad líquida. Algunos hablan ya de sociedad gaseosa. Los individuos y las instituciones flotamos a la deriva.
Llegamos a Le Tissier. Fue, y es, el hombre más reverenciado de Southampton, una localidad no especialmente agraciada del sureste inglés. Dedicó al Southampton, un equipo siempre al borde del desastre, su carrera deportiva completa (1985-2002) y una colección de goles increíbles. Le gustaba elevar el balón y golpearlo en el aire, como suele hacerse en la playa (nació en Guernsey, una isla del Canal de la Mancha), y no fallaba un penalti. Lanzó 50 y marcó 49. El día que falló corrió a felicitar al portero: era y es un tipo amable. Le Tissier, que a veces estaba muy gordo y no se distinguía por su rapidez, fue tentado por numerosos clubes. Milan, Chelsea y Tottenham le hicieron ofertas en firme. Ni siquiera contestaba. Sólo fue internacional en ocho ocasiones y tampoco eso pareció importarle mucho.
Matthew Le Tissier fue un futbolista de club. Hasta hace un par de décadas, había al menos uno en cada equipo modesto y, quitando a los fenómenos, que siempre emigraron, alguno de ellos era realmente bueno. Representaban la continuidad y la memoria. ¿Hacemos ahora una lista de los grandes futbolistas de club? Raúl en el Madrid. Puyol en el Barcelona. Gerrard en el Liverpool. Maldini en el Milan. Totti en el Roma. Del Piero, con reparos (ha jugado en otros equipos) en la Juventus. Podríamos añadir algunos más. ¿Se les ocurre alguno en un equipo de aspiraciones limitadas? Queda Tamudo, pero sigue en el Espanyol por pura casualidad: porque el Rangers, que le fichó hace ocho años, le devolvió a Barcelona por razones médicas.
En la sociedad líquida, los grandes jugadores de club y, por extensión, la estabilidad y la memoria constituyen un lujo, una rareza que sólo pueden permitirse las instituciones más solventes.
Le Tissier era ya un veterano cuando el pay per view de Murdoch creó la Premier League, los sueldos se dispararon y el fútbol inglés alcanzó el estado líquido. Pudo vivir al margen del nuevo modelo de negocio. Su caso, hoy, es prácticamente irrepetible. Enjambres de intermediarios flotan sobre las canchas juveniles para llevarse al chico prometedor mucho antes de la mayoría de edad. Ocurre lo que todos sabemos: los clubes fuertes son cada vez más fuertes y los débiles son cada vez más débiles. Y ocurre además lo que decíamos antes: que la continuidad, la memoria, los relevos entre generaciones, son sólo de quien puede pagarlos."
Copio y pego el artículo entero.
"El fútbol líquido.
Perdonen. Les prometo que este articulito habla de fútbol. De Matthew Le Tissier, por ejemplo: el genio perezoso que nunca quiso dejar su equipo, el Southampton.
Pero antes habrá que mencionar al filósofo polaco Zygmund Bauman y referirse un momento a su exitosa teoría de la sociedad líquida. Bauman afirma que la vieja sociedad sólida, construida sobre bases estables como la familia, el empleo o las instituciones políticas, se ha desvanecido y que la posmodernidad ha roto todos los anclajes. Nos movemos en un entorno precario y cambiante, en el que antiguos valores como la fidelidad, la duración o la renuncia han perdido su significado. Eso es la sociedad líquida. Algunos hablan ya de sociedad gaseosa. Los individuos y las instituciones flotamos a la deriva.
Llegamos a Le Tissier. Fue, y es, el hombre más reverenciado de Southampton, una localidad no especialmente agraciada del sureste inglés. Dedicó al Southampton, un equipo siempre al borde del desastre, su carrera deportiva completa (1985-2002) y una colección de goles increíbles. Le gustaba elevar el balón y golpearlo en el aire, como suele hacerse en la playa (nació en Guernsey, una isla del Canal de la Mancha), y no fallaba un penalti. Lanzó 50 y marcó 49. El día que falló corrió a felicitar al portero: era y es un tipo amable. Le Tissier, que a veces estaba muy gordo y no se distinguía por su rapidez, fue tentado por numerosos clubes. Milan, Chelsea y Tottenham le hicieron ofertas en firme. Ni siquiera contestaba. Sólo fue internacional en ocho ocasiones y tampoco eso pareció importarle mucho.
Matthew Le Tissier fue un futbolista de club. Hasta hace un par de décadas, había al menos uno en cada equipo modesto y, quitando a los fenómenos, que siempre emigraron, alguno de ellos era realmente bueno. Representaban la continuidad y la memoria. ¿Hacemos ahora una lista de los grandes futbolistas de club? Raúl en el Madrid. Puyol en el Barcelona. Gerrard en el Liverpool. Maldini en el Milan. Totti en el Roma. Del Piero, con reparos (ha jugado en otros equipos) en la Juventus. Podríamos añadir algunos más. ¿Se les ocurre alguno en un equipo de aspiraciones limitadas? Queda Tamudo, pero sigue en el Espanyol por pura casualidad: porque el Rangers, que le fichó hace ocho años, le devolvió a Barcelona por razones médicas.
En la sociedad líquida, los grandes jugadores de club y, por extensión, la estabilidad y la memoria constituyen un lujo, una rareza que sólo pueden permitirse las instituciones más solventes.
Le Tissier era ya un veterano cuando el pay per view de Murdoch creó la Premier League, los sueldos se dispararon y el fútbol inglés alcanzó el estado líquido. Pudo vivir al margen del nuevo modelo de negocio. Su caso, hoy, es prácticamente irrepetible. Enjambres de intermediarios flotan sobre las canchas juveniles para llevarse al chico prometedor mucho antes de la mayoría de edad. Ocurre lo que todos sabemos: los clubes fuertes son cada vez más fuertes y los débiles son cada vez más débiles. Y ocurre además lo que decíamos antes: que la continuidad, la memoria, los relevos entre generaciones, son sólo de quien puede pagarlos."
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lunes, 15 de diciembre de 2008
Lectura obligada
Enric González escribe hoy sobre los extremos.
Un extracto:
"Y ésa es la razón de que se extinga, poco a poco, la especie más hermosa, brillante y rara, el extremo, en vías de extinción desde hace años. Es normal, porque el extremo suele ser un tipo difícil (baje al césped y váyase al córner, le sorprenderá la extrañísima perspectiva), propenso a las lesiones, de escaso valor defensivo y, sobre todo, poco útil para ocupar terreno. Desde un punto de vista contable, el extremo siempre saldrá perdiendo ante el centrocampista trotón, ante el llamado carrilero o ante cualquiera que pueda ser clasificado como polivalente."
Un extracto:
"Y ésa es la razón de que se extinga, poco a poco, la especie más hermosa, brillante y rara, el extremo, en vías de extinción desde hace años. Es normal, porque el extremo suele ser un tipo difícil (baje al césped y váyase al córner, le sorprenderá la extrañísima perspectiva), propenso a las lesiones, de escaso valor defensivo y, sobre todo, poco útil para ocupar terreno. Desde un punto de vista contable, el extremo siempre saldrá perdiendo ante el centrocampista trotón, ante el llamado carrilero o ante cualquiera que pueda ser clasificado como polivalente."
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lunes, 22 de septiembre de 2008
Dos textos
Los dos de El País.
El primero, de Enric González hablando sobre la figura de Fritz Walter.
"Franz Beckenbauer sólo aparca su arrogancia cuando menciona a Fritz Walter. Esas son palabras mayores: Fritz Walter."
El segundo, sobre Goikoetxea y todo lo que rodeó la lesión de Maradona.
"El lunes, Goikoetxea rompe a llorar durante su declaración ante los miembros del Comité de Competición, que, sometidos a una presión tremenda, le imponen un castigo de 18 partidos.
La sanción se comunica el miércoles 28 de septiembre. Esa noche, el Athletic remonta en San Mamés la eliminatoria europea que le enfrenta al Lech Poznan. La Catedral escenifica una ceremonia de desagravio. El partido se convierte en un homenaje a Goiko, que marca un gol y es sacado a hombros por sus compañeros. "Era a todo el pueblo vasco a quien yo sentía gritar", declaró aquella noche."
El primero, de Enric González hablando sobre la figura de Fritz Walter.
"Franz Beckenbauer sólo aparca su arrogancia cuando menciona a Fritz Walter. Esas son palabras mayores: Fritz Walter."
El segundo, sobre Goikoetxea y todo lo que rodeó la lesión de Maradona.
"El lunes, Goikoetxea rompe a llorar durante su declaración ante los miembros del Comité de Competición, que, sometidos a una presión tremenda, le imponen un castigo de 18 partidos.
La sanción se comunica el miércoles 28 de septiembre. Esa noche, el Athletic remonta en San Mamés la eliminatoria europea que le enfrenta al Lech Poznan. La Catedral escenifica una ceremonia de desagravio. El partido se convierte en un homenaje a Goiko, que marca un gol y es sacado a hombros por sus compañeros. "Era a todo el pueblo vasco a quien yo sentía gritar", declaró aquella noche."
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jueves, 28 de agosto de 2008
El mediocentro según Enric González
Extracto de un artículo de El País leído hoy. Como todo lo que escribe Enric González, no tiene desperdicio.
"Ni el portero, ni el ariete, ni el extremo: esos son neuróticos, maniáticos de lo suyo. Quien sufre de verdad, quien conoce el sentido trágico del fútbol, es el mediocentro. Y no hablo del que juega de mediocentro. Gente como Capello o Rijkaard, o tantos otros, sólo jugaban de eso. Estaban ahí, para entendernos. No, no, me refiero al que es mediocentro y no sirve para nada más, porque tiene un partido en la cabeza y necesita que encaje con la realidad; me refiero al que sufre el ansia del gran partido perfecto.
Ese inventor de partidos, ya lo han visto, es muy especial, raro y delicado. Como Guardiola y Schuster, sin ir más lejos: en los dos banquillos augustos se sientan dos de la estirpe. Por supuesto, no esperen que asome un revólver. Esperen ansiedad, eso sí. Será una temporada agónica, bajo el signo del mediocentro. Confío en haberles convencido".
* la referencia al revólver tiene que ver con el suicidio de dos mediocentros que narra al principio del artículo.
"Ni el portero, ni el ariete, ni el extremo: esos son neuróticos, maniáticos de lo suyo. Quien sufre de verdad, quien conoce el sentido trágico del fútbol, es el mediocentro. Y no hablo del que juega de mediocentro. Gente como Capello o Rijkaard, o tantos otros, sólo jugaban de eso. Estaban ahí, para entendernos. No, no, me refiero al que es mediocentro y no sirve para nada más, porque tiene un partido en la cabeza y necesita que encaje con la realidad; me refiero al que sufre el ansia del gran partido perfecto.
Ese inventor de partidos, ya lo han visto, es muy especial, raro y delicado. Como Guardiola y Schuster, sin ir más lejos: en los dos banquillos augustos se sientan dos de la estirpe. Por supuesto, no esperen que asome un revólver. Esperen ansiedad, eso sí. Será una temporada agónica, bajo el signo del mediocentro. Confío en haberles convencido".
* la referencia al revólver tiene que ver con el suicidio de dos mediocentros que narra al principio del artículo.
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miércoles, 22 de agosto de 2007
Recortes
Buscando más libros de Enric González -su 'Historias de Londres' me ha durado dos días y su 'Historias de Nueva York' creo que aún durará menos-, me he topado con esta entrevista digital que le hicieron los lectores de Cuatro.com justo antes del Mundial 2006; me quedo con estas dos respuestas:
P. ¿Es posible jugar con Xavi, Xavi Alonso, Cesc e Iniesta al mismo tiempo?
R. Pues claro. Lo que no es posible es jugar con un montón de mediocentros defensivos.
P. [...] ¿Por qué cree que nos gusta siempre adivinar en las selecciones rasgos del país que representan? ¿Por qué no vemos simple y llanamente un equipo bien o mal conjuntado? ¿Por qué nos atrae la sociología barata de la representación patria o nacional?
R. [...] Hacemos sociología barata con las selecciones como la hacemos con los clubes, y por la misma razón: porque no hay más remedio. A nadie le interesa un equipo bien o mal conjuntado, a secas. Queremos saber de dónde es, qué tradición tiene, si mantiene de forma estable un cierto patrón de juego... Gran parte de la gracia del fútbol radica en el contexto.
Y por casualidad y hablando del contexto, en La Contra de La Vanguardia de ayer, Carlos Ameglio, publicista y director de cine uruguayo, hablando de la forma de ser de los uruguayos, habla de Recoba.
R. No, la gente no se engancha a nada, al uruguayo le gusta irse a la casa de la playa y hacer un asado, y la tele es un telón de fondo. ¿Recuerda a Chino Recoba, que trabajaba en el Inter de Milán?... Casa en el lago de Como junto a la de George Clooney, tres Ferraris... pero está siempre de suplente.
P. ¿Y ya le va bien?
R. "Yo no necesito ser el número uno", dice, ése es un típico uruguayo. Hay un descreimiento en lo que te puede dar el hecho de que te vaya muy bien en algo.
Nota: no incluyo link de La Contra porque únicamente es para suscriptores.
P. ¿Es posible jugar con Xavi, Xavi Alonso, Cesc e Iniesta al mismo tiempo?
R. Pues claro. Lo que no es posible es jugar con un montón de mediocentros defensivos.
P. [...] ¿Por qué cree que nos gusta siempre adivinar en las selecciones rasgos del país que representan? ¿Por qué no vemos simple y llanamente un equipo bien o mal conjuntado? ¿Por qué nos atrae la sociología barata de la representación patria o nacional?
R. [...] Hacemos sociología barata con las selecciones como la hacemos con los clubes, y por la misma razón: porque no hay más remedio. A nadie le interesa un equipo bien o mal conjuntado, a secas. Queremos saber de dónde es, qué tradición tiene, si mantiene de forma estable un cierto patrón de juego... Gran parte de la gracia del fútbol radica en el contexto.
Y por casualidad y hablando del contexto, en La Contra de La Vanguardia de ayer, Carlos Ameglio, publicista y director de cine uruguayo, hablando de la forma de ser de los uruguayos, habla de Recoba.
R. No, la gente no se engancha a nada, al uruguayo le gusta irse a la casa de la playa y hacer un asado, y la tele es un telón de fondo. ¿Recuerda a Chino Recoba, que trabajaba en el Inter de Milán?... Casa en el lago de Como junto a la de George Clooney, tres Ferraris... pero está siempre de suplente.
P. ¿Y ya le va bien?
R. "Yo no necesito ser el número uno", dice, ése es un típico uruguayo. Hay un descreimiento en lo que te puede dar el hecho de que te vaya muy bien en algo.
Nota: no incluyo link de La Contra porque únicamente es para suscriptores.
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